Conoce los plazos, el cálculo del finiquito y las estrategias procesales que marcan la diferencia entre una indemnización ordinaria y una óptima.
El despido improcedente es uno de los escenarios laborales más frecuentes en España. Cuando la empresa no acredita una causa justificada o incumple los requisitos formales, el trabajador tiene derecho a optar entre la readmisión y una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.
Sin embargo, la negociación previa al acto de conciliación —o incluso antes de la carta de despido— puede marcar una diferencia sustancial. En Hipólito & Candomeque analizamos cada caso para identificar vulnerabilidades en la decisión empresarial: defectos formales, falta de proporcionalidad o discriminación encubierta.
El plazo para interponer la demanda es de 20 días hábiles desde la comunicación del despido. No espere: cada día cuenta.