La negligencia médica es uno de los casos más complejos de litigar. La clave está en la pericia médica independiente y en el acceso completo a la historia clínica.
Para demostrar negligencia médica deben probarse cuatro elementos: la existencia de un deber de cuidado, el incumplimiento de ese deber, la existencia de un daño y la relación causal entre el incumplimiento y el daño. La prueba de cada uno requiere documentación específica.
El punto de partida es siempre la historia clínica completa. Tienes derecho a acceder a ella sin demoras y sin costes desorbitados. Cualquier obstáculo en este acceso debe ser documentado y puede constituir un indicio relevante.
La prueba pericial médica independiente es el corazón del caso. Un perito que analice si la actuación se ajustó a la lex artis —el estándar de práctica médica aceptable— es imprescindible. En Hipólito & Candomeque trabajamos con una red de peritos especializados por especialidad médica.