La discriminación por razón de sexo, edad, origen o discapacidad está prohibida. Conoce las herramientas jurídicas disponibles y los plazos de actuación.
La discriminación laboral puede manifestarse en el acceso al empleo, en las condiciones de trabajo, en la promoción profesional o en el despido. La legislación española —y europea— ofrece una protección amplia, pero ejercitarla requiere conocimiento y rapidez.
La carga de la prueba en materia discriminatoria es favorable al trabajador: basta con aportar indicios razonables de discriminación para que sea la empresa quien deba demostrar que su decisión obedece a causas objetivas y ajenas a cualquier factor prohibido.
Las vías de reclamación incluyen la demanda ante el orden social, la denuncia ante la Inspección de Trabajo y, en casos de discriminación salarial sistémica, la acción colectiva. Las indemnizaciones por daños morales pueden ser significativas.